Nuestro enfoque en cada proyecto de reparcelación se basa en la experiencia sobre la complejidad de estos trámites, en los que a menudo intervienen factores como la diversidad de propietarios, la estructura de la propiedad, la adecuación al instrumento de ordenación urbanística correspondiente y la tramitación ante las diferentes administraciones públicas — ayuntamientos o gerencias de urbanismo — y el Registro de la Propiedad.
Para garantizar la máxima seguridad y éxito, colaboramos con abogados especialistas en el sector urbanístico, seleccionando el bufete profesional más adecuado según la complejidad de cada actuación. Esta colaboración interdisciplinar nos permite abordar los distintos retos legales y técnicos del proceso, anticipando cualquier dificultad y facilitando una gestión integral y eficiente.
No hay que olvidar que un proyecto de reparcelación es, ante todo, un documento jurídico-técnico que implica la participación activa de diversos profesionales. La coordinación entre arquitectos urbanistas y abogados garantiza no solo el éxito de la operación, sino también un importante ahorro de tiempo y costes para los promotores, con el reparto justo y la total legalidad del proceso como objetivo.
La reparcelación es la operación que transforma las fincas originarias —las parcelas tal y como existían antes de la actuación— en fincas resultantes adaptadas a la ordenación aprobada, adjudicándolas a los propietarios en proporción a su aportación y distribuyendo entre ellos, de forma equitativa, los beneficios y las cargas de la actuación urbanística.
Es el momento en el que el planeamiento deja de ser un dibujo y se convierte en propiedad real, inscribible en el Registro. De ahí su trascendencia: un error en la reparcelación arrastra consecuencias durante décadas.
Trabajamos tanto en reparcelaciones por el sistema de compensación —gestionadas por los propietarios a través de la junta de compensación— como por cooperación o expropiación, adaptando el documento y el proceso a la fórmula de gestión elegida y a la realidad del ámbito.
Nuestro trabajo no termina con la aprobación municipal: acompañamos el expediente hasta su inscripción en el Registro de la Propiedad, resolviendo los reparos de calificación que puedan surgir. Solo cuando las fincas resultantes están inscritas puede considerarse cerrada la operación.